Economía

Crisis en el Estrecho de Ormuz: Eslovaquia se enfrenta a combustibles más caros

El conflicto militar entre EE. UU., Israel e Irán ha paralizado prácticamente el transporte de petróleo a través del Estrecho de Ormuz. El crudo Brent se ha disparado a casi 80 dólares por barril y Eslovaquia se prepara para un aumento de los precios de los combustibles de decenas de céntimos por litro.

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Redakcia
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Crisis en el Estrecho de Ormuz: Eslovaquia se enfrenta a combustibles más caros

El Estrecho de Ormuz, paralizado por la guerra

Los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán han provocado una de las crisis más graves en la energía global de las últimas décadas. El Estrecho de Ormuz —un estrecho corredor marítimo entre Irán y Omán, a través del cual transita aproximadamente el 20 por ciento del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado— está de facto bloqueado. Los petroleros están detenidos antes de entrar en el estrecho, las aseguradoras se niegan a cubrir los riesgos y la mayoría de las compañías navieras han suspendido sus operaciones. Según la información disponible, hay más de 150 petroleros varados cerca del estrecho.

El crudo Brent, referencia mundial de precios, se ha disparado más de un nueve por ciento hasta casi 80 dólares por barril. Los contratos de futuros europeos de gasóleo registraron un salto aún más pronunciado —hasta un 23 por ciento, alcanzando máximos de dos años—, lo que afectará directamente a los precios de los combustibles en las gasolineras de toda Europa, incluida Eslovaquia.

Eslovaquia, en una trampa energética

Eslovaquia se encuentra en una posición particularmente vulnerable. El país depende históricamente de la importación de petróleo, siendo el oleoducto Druzhba desde Rusia su principal ruta de suministro. Este canal se ha visto significativamente restringido desde el estallido de la guerra en Ucrania, lo que significa que Eslovaquia ha tenido que buscar fuentes alternativas, incluidas las importaciones de Oriente Medio.

El analista Marek Eštok advirtió que la amenaza simultánea —un Estrecho de Ormuz cerrado y un Druzhba problemático— coloca a Eslovaquia en una “trampa energética”. Según el diario Pravda, Eslovaquia se encuentra en una situación en la que tiene un suministro limitado desde dos direcciones principales al mismo tiempo, lo que supone un desafío sin precedentes para la seguridad energética del país.

Los precios en las gasolineras podrían subir decenas de céntimos

Lukáš Kovanda, analista de Trinity Bank, estima que, con la evolución actual de la situación, los precios de los combustibles en Eslovaquia podrían aumentar en alrededor de 20 a 30 céntimos por litro. En caso de un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz y una mayor escalada, el aumento de precios podría oscilar hasta los dos euros por litro, lo que tendría un impacto fundamental no solo en los hogares, sino también en toda la economía, incluida la logística, la agricultura y la producción.

Los analistas de los bancos globales Barclays y UBS advierten que el precio del petróleo Brent podría superar la barrera de los 100 dólares por barril si la situación en el estrecho no se calma. UBS incluso no descartó un escenario en el que el precio del petróleo supere los 120 dólares por barril.

También se avecina un aumento dramático del precio del gas

La crisis no afecta solo al petróleo. A través del Estrecho de Ormuz también transita el 20 por ciento de las exportaciones mundiales de gas natural licuado (GNL), principalmente de Qatar. Los países europeos, incluida Eslovaquia, que en los últimos años han aumentado significativamente la importación de GNL como sustituto del gas ruso, están, por tanto, expuestos a una doble presión sobre los precios.

Según analistas citados por Pravda, no se puede descartar un aumento de los precios del gas del 130 por ciento en caso de un bloqueo prolongado de la ruta. Si bien las reservas europeas de gas se encuentran en un nivel de llenado aceptable, una interrupción prolongada causaría una nueva crisis de precios para los hogares y la industria.

El gobierno sigue la situación

El gobierno eslovaco y las empresas energéticas están monitoreando la evolución y, según STVR, están preparando planes de contingencia en caso de un cierre prolongado del estrecho. La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha insinuado su disposición a liberar reservas estratégicas de petróleo si la situación lo requiere, pero los expertos advierten que esta es solo una solución temporal.

Para los conductores y hogares eslovacos, esto significa solo una cosa en los próximos días: la crisis en el lejano Oriente Medio se traduce muy rápidamente en los bolsillos de la gente común. Cuanto más tiempo esté inoperativo el Estrecho de Ormuz, más dolorosas serán las consecuencias para Eslovaquia.

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