Cuatro años de guerra: Europa movilizada por Ucrania
Este 24 de febrero de 2026, cuatro años después de la invasión rusa, Costa y Von der Leyen viajan a Kiev para mostrar la solidaridad europea, mientras que el veto húngaro bloquea un préstamo de 90.000 millones de euros y el coste de la reconstrucción alcanza casi los 588.000 millones de dólares.
Cuatro años después, Kiev sigue en pie
El 24 de febrero de 2026 se cumple el cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala de Ucrania. Para esta fecha señalada, los presidentes de las dos principales instituciones europeas se han desplazado hasta Kiev. António Costa, presidente del Consejo Europeo, y Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, participaron en la ceremonia conmemorativa oficial, visitaron un emplazamiento de infraestructura energética destruido por misiles rusos y, posteriormente, celebraron una reunión trilateral con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Ambos responsables también participaron en una reunión de la «Coalición de Voluntarios», copresidida por Emmanuel Macron y el Primer Ministro británico, Keir Starmer. Treinta y cinco Estados reafirmaron su compromiso de apoyar a Ucrania con el objetivo de lograr una paz duradera. Desde 2022, Europa ha proporcionado un total de 194.900 millones de euros en ayuda a Kiev, de los cuales 70.000 millones se destinaron a fines militares, según la Comisión Europea.
El préstamo de 90.000 millones, bloqueado por Budapest
Costa y Von der Leyen esperaban llevar a Kiev una buena noticia: el desbloqueo de un préstamo de 90.000 millones de euros destinado a financiar a Ucrania en 2026 y 2027. El Parlamento Europeo había aprobado el texto el 11 de febrero con 458 votos a favor, 140 en contra y 44 abstenciones. Pero Hungría vetó la medida el 23 de febrero, invocando una disputa sobre el tránsito de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba. El ministro húngaro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, bloqueó simultáneamente el 20º paquete de sanciones europeas contra Moscú, impidiendo que ambas medidas entraran en vigor.
Sin esta financiación, Kiev podría encontrarse con dificultades presupuestarias a finales del primer trimestre de 2026. Se están estudiando mecanismos alternativos para sortear el bloqueo de Budapest, pero aún no se ha adoptado ninguna solución concreta en la fecha de publicación.
Macron: «La paz sin los europeos no es posible»
El presidente Emmanuel Macron reafirmó, con motivo de este cuarto aniversario, que «la paz sin los europeos no es posible». Instó a sus socios a avanzar en el paquete de sanciones bloqueado por Hungría y a mantener un firme apoyo militar a Kiev. Macron también reveló que había abierto un canal de comunicación directo con Moscú, con total transparencia con Ucrania y los aliados europeos y estadounidenses, con el fin de explorar las condiciones para una solución negociada del conflicto.
588.000 millones: el precio de la reconstrucción
Un informe conjunto de Kiev, el Banco Mundial, la UE y las Naciones Unidas, publicado el 23 de febrero, estima el coste de la reconstrucción de Ucrania en 587.700 millones de dólares a lo largo de diez años, lo que equivale a tres veces el PIB ucraniano. Esta cifra ha aumentado un 12% con respecto a la estimación anterior, debido en particular a un aumento del 21% de las necesidades relacionadas con las infraestructuras energéticas, objetivos prioritarios de los ataques rusos. Los transportes (96.000 millones de dólares), la energía y la vivienda (77.000 millones cada uno) concentran las principales necesidades identificadas.
Una solidaridad puesta a prueba
Cuatro años después del inicio de la guerra, Europa se encuentra en una encrucijada. La dinámica colectiva sigue siendo fuerte, impulsada por París, Bruselas y la gran mayoría de las capitales europeas. Pero los repetidos bloqueos de Budapest y las incertidumbres sobre el apoyo estadounidense recuerdan que nada está garantizado. La cuestión ya no es si la UE se comprometerá, sino hasta dónde está dispuesta a llegar —financieramente, militarmente y políticamente— para garantizar una paz justa y duradera en Ucrania.