Eslovaquia y Hungría bloquean el 20º paquete de sanciones de la UE contra Rusia
Los embajadores de la UE discutieron el 20 de febrero el 20º paquete de sanciones contra Rusia, pero Eslovaquia y Hungría condicionan su aprobación al mantenimiento del suministro de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba. La aprobación es crucial antes de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del 23 de febrero en Bruselas.
El oleoducto Druzhba como principal condición para el acuerdo
Los embajadores de la Unión Europea se reunieron el jueves 20 de febrero en Bruselas para debatir el 20º paquete de sanciones contra Rusia. La aprobación está prevista antes de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE el 23 de febrero, cuatro años después del inicio de la invasión rusa de Ucrania. Sin embargo, la votación se ha complicado debido a la oposición de Eslovaquia y Hungría.
Ambos países han invocado la llamada reserva general contra el paquete de sanciones, condicionando su aprobación al mantenimiento del acceso al petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba. El suministro a través de Ucrania se interrumpió el 27 de enero después de que Kiev acusara a Rusia de dañar la infraestructura con ataques de drones. Bratislava y Budapest exigen garantías de que los suministros se restablecerán antes de dar luz verde a las nuevas sanciones.
Fico acusa a Kiev de bloqueo intencionado
El primer ministro eslovaco, Robert Fico, ha insinuado que Ucrania está retrasando deliberadamente la reanudación del suministro de petróleo para presionar a Bratislava y Budapest en las votaciones sobre asuntos europeos. Eslovaquia y Hungría respondieron el 18 de febrero con una acción conjunta: suspendieron las exportaciones de diésel a Ucrania hasta que se restablezca el suministro a través de Druzhba.
Paralelamente, Hungría ha solicitado a Croacia que bombee petróleo ruso a través de su red de oleoductos como ruta alternativa. Croacia ha accedido a condición de que el procedimiento se ajuste al derecho de la UE y de Estados Unidos.
¿Qué contiene el 20º paquete de sanciones?
El nuevo paquete de sanciones se centra en varias áreas clave:
- Prohibición total de los servicios marítimos para los petroleros de la flota en la sombra rusa: el paquete añade 43 nuevos buques a la lista de sanciones.
- Restricciones a los bancos de terceros países que ayudan a Rusia a eludir las sanciones.
- Restricciones al comercio de criptomonedas rusas.
- Sanciones contra los puertos de Indonesia y Georgia que sirven de centros de transbordo de petróleo ruso.
La oposición no vino sólo de Bratislava y Budapest
Las propuestas de prohibición marítima también suscitaron inicialmente la oposición de las potencias marítimas tradicionales de la UE: Malta, Chipre, Grecia y España. Estos países insistieron en la coordinación con el grupo G7 antes de adoptar medidas unilaterales, argumentando que, de lo contrario, las empresas chinas e indias simplemente se harían cargo del comercio de los transportistas marítimos europeos y las sanciones perderían eficacia. Sin embargo, un diplomático maltés insinuó el 19 de febrero un avance:
"Nuestra posición actual es que estamos satisfechos con la propuesta tal como se presenta."
Además, Hungría exigió la exclusión de algunos funcionarios deportivos rusos de la lista de sanciones, lo que complicó aún más las negociaciones.
Contrarreloj antes del cuarto aniversario de la invasión
La aprobación del paquete tiene una importancia simbólica extraordinaria: los líderes de la UE tienen previsto visitar Kiev el 24 de febrero con motivo del cuarto aniversario de la invasión rusa. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ha ejercido una intensa presión para que se adopten rápidamente las sanciones y ha advertido de que el fracaso enviaría una señal muy negativa a Ucrania en un momento en que se está debatiendo un proceso de paz.
A pesar de las dificultades, los diplomáticos europeos se mostraron optimistas de que el paquete acabaría saliendo adelante. Las normas de la UE exigen la unanimidad de los 27 Estados miembros para la aprobación de las sanciones, por lo que el veto de un solo país basta para bloquear todo el paquete. Mientras tanto, Bruselas está estudiando formas de eludir en el futuro la necesidad de unanimidad en algunos ámbitos, y el caso de Eslovaquia y Hungría alimenta aún más este debate.