¿Qué son los tiburones dormilones y cómo viven 500 años?
Los tiburones dormilones son depredadores de aguas profundas de movimiento lento que se encuentran entre los vertebrados más longevos de la Tierra. Su bioquímica única, su metabolismo ultralento y sus adaptaciones al agua fría permiten que algunos individuos sobrevivan durante siglos.
Los residentes más antiguos del océano
En las profundidades de los océanos más fríos del mundo, una familia de tiburones se mueve tan lentamente que se ha ganado el nombre de "dormilones". Los tiburones dormilones (familia Somniosidae) son depredadores grandes y esquivos que se encuentran en aguas árticas, subárticas y templadas profundas. El miembro más famoso, el tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus), ostenta el título de vertebrado más longevo jamás documentado, con algunos individuos estimados en casi 500 años de edad.
A pesar de su notable biología, los tiburones dormilones siguen estando entre los grandes depredadores menos estudiados del planeta. Su hábitat extremo —aguas frías y sin luz a cientos de metros de profundidad— dificulta extraordinariamente la observación directa.
Cómo los científicos probaron su edad extrema
Durante décadas, los investigadores sospecharon que los tiburones de Groenlandia eran antiguos, pero la prueba fue esquiva porque estos tiburones carecen de los tejidos calcificados que otros peces utilizan para la determinación de la edad. Un gran avance se produjo en un estudio histórico de 2016 publicado en Science, dirigido por el biólogo marino Julius Nielsen. Su equipo utilizó la datación por radiocarbono de las proteínas del cristalino del ojo —tejido cristalino formado antes del nacimiento que nunca se renueva— para estimar las edades de 28 tiburones de Groenlandia hembras.
Se estimó que el espécimen más grande, que medía poco más de cinco metros, tenía 392 ± 120 años de edad, lo que sitúa su posible nacimiento entre los años 1500 y 1700. Los tiburones más jóvenes mostraron rastros del "pulso de la bomba", un pico de carbono-14 atmosférico procedente de las pruebas nucleares de la década de 1950, que ayudó a calibrar los resultados. El estudio también reveló que los tiburones de Groenlandia no alcanzan la madurez sexual hasta aproximadamente los 150 años de edad.
Bioquímica diseñada para el frío
Los tiburones dormilones prosperan en aguas tan frías como −1 °C gracias a una serie de adaptaciones moleculares de las que carecen la mayoría de los animales marinos.
- Sobrecarga de TMAO: Todos los tiburones transportan óxido de trimetilamina N (TMAO) en sus tejidos, pero los tiburones dormilones tienen concentraciones mucho más elevadas. El TMAO estabiliza las proteínas contra los efectos destructivos de las bajas temperaturas y la aplastante presión de las profundidades marinas, y contrarresta la tendencia desestabilizadora de las proteínas de la urea.
- Aceites hepáticos especializados: Mientras que la mayoría de los tiburones dependen del escualeno para la flotabilidad, el escualeno se solidificaría en agua casi helada. En cambio, los tiburones dormilones producen diacilgliceril éteres y triacilglicerol, compuestos de baja densidad que permanecen fluidos en condiciones de frío extremo.
- Metabolismo ultralento: Los tiburones de Groenlandia nadan a menos de tres kilómetros por hora y crecen menos de un centímetro al año. Se cree que este gasto mínimo de energía es un factor clave en su extraordinaria longevidad.
Los estudios genómicos también han identificado genes duplicados relacionados con la reparación del ADN, la función inmunitaria y la protección contra el estrés oxidativo, mecanismos que pueden reducir el coste físico del envejecimiento a lo largo de los siglos.
Depredadores sigilosos de las profundidades
A pesar de su ritmo lento, los tiburones dormilones son cazadores eficaces. Utilizan tácticas de emboscada y coloración críptica para deslizarse por las profundidades marinas con un movimiento corporal mínimo, produciendo casi ningún ruido hidrodinámico. Su dieta es sorprendentemente variada: el contenido estomacal ha revelado restos de focas, peces, calamares e incluso osos polares y renos, probablemente carroña de cadáveres que se hundieron hasta el fondo marino.
Los tiburones dormilones del Pacífico (Somniosus pacificus) realizan migraciones verticales diurnas, ascendiendo hacia la superficie por la noche para cazar y descendiendo a profundidades superiores a los 2.000 metros durante el día. Sus espaciosos estómagos les permiten almacenar grandes comidas, lo que es esencial cuando la comida en el fondo del océano profundo es escasa.
Por qué importan ahora
A principios de 2026, un tiburón dormilón fue filmado por primera vez en aguas antárticas, una región donde los científicos habían asumido durante mucho tiempo que los tiburones no podían sobrevivir. El descubrimiento, realizado por el Centro de Investigación de Aguas Profundas Minderoo-UWA frente a las Islas Shetland del Sur, sugiere que estos animales ocupan una gama mucho más amplia de lo que se entendía anteriormente, y plantea interrogantes sobre cómo el calentamiento de los océanos puede estar remodelando los ecosistemas de aguas profundas.
Los tiburones dormilones también son prometedores para la investigación biomédica. Comprender cómo sus células resisten el daño oxidativo y la degradación del ADN durante siglos podría ofrecer información sobre el envejecimiento humano y las enfermedades relacionadas con la edad. Por ahora, sin embargo, estos antiguos gigantes siguen siendo en gran medida misteriosos, un recordatorio de lo poco que sabemos sobre la vida en las aguas más profundas y frías del planeta.