Fármaco para la epilepsia reduce la apnea del sueño en un 47% en ensayo clínico
Un importante ensayo europeo de fase 2 descubrió que la sultiamina, un medicamento existente para la epilepsia, redujo las interrupciones respiratorias en pacientes con apnea del sueño de moderada a grave hasta en un 47%, lo que genera esperanzas para la primera alternativa en pastillas a las máquinas CPAP.
Un descubrimiento inesperado
Un fármaco utilizado durante mucho tiempo para tratar la epilepsia infantil ha surgido como un arma sorprendentemente potente contra la apnea obstructiva del sueño (AOS), una de las afecciones crónicas más extendidas y menos tratadas del mundo. Los resultados del ensayo FLOW, un amplio estudio europeo de fase 2 publicado en The Lancet, muestran que la sultiamina redujo la frecuencia de las interrupciones respiratorias durante el sueño hasta en un 47% en pacientes con AOS de moderada a grave, en comparación con el placebo.
El ensayo FLOW: Escala y diseño
El ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo reclutó a 298 adultos con apnea obstructiva del sueño de moderada a grave no tratada en 28 centros clínicos de cinco países europeos: España, Francia, Bélgica, Alemania y la República Checa. Los participantes fueron asignados a una de las tres dosis de sultiamina administradas una vez al día (100 mg, 200 mg o 300 mg) o a un placebo, tomados a la hora de acostarse durante 15 semanas.
El criterio de valoración principal fue la reducción del índice de apnea-hipopnea (IAH), una medida estándar de la frecuencia con la que se interrumpe la respiración de un paciente por hora. Los resultados fueron dependientes de la dosis y sorprendentes: el grupo de 100 mg experimentó una reducción del 17,8%, el grupo de 200 mg del 34,8% y el grupo de 300 mg del 39,9%. Utilizando un umbral de desaturación de oxígeno más estricto, el grupo de dosis más alta logró casi un 47% menos de interrupciones que el grupo de placebo.
Cómo funciona el fármaco
La sultiamina es un inhibidor de la anhidrasa carbónica, una clase de compuestos que alteran la sensibilidad del cuerpo al dióxido de carbono y el impulso respiratorio. En el contexto de la apnea del sueño, el fármaco parece estabilizar el control neuronal de la respiración y fortalecer los músculos de las vías respiratorias superiores, reduciendo la tendencia de la garganta a colapsar durante el sueño, la causa principal de la apnea obstructiva. Los pacientes también demostraron niveles de saturación de oxígeno nocturna mediblemente mejorados e informaron de menos somnolencia diurna.
"Hemos estado trabajando en esta estrategia de tratamiento durante mucho tiempo, y los resultados muestran que la apnea del sueño puede ser influenciada farmacológicamente. Se siente como un gran avance", dijo Jan Hedner, profesor titular de medicina pulmonar en la Universidad de Gotemburgo y el Hospital Universitario de Sahlgrenska, quien dirigió la investigación.
Por qué es importante: El problema del CPAP
Se estima que mil millones de personas en todo el mundo viven con alguna forma de apnea del sueño, sin embargo, la afección sigue estando gravemente infradiagnosticada y mal gestionada. El estándar de atención actual, la terapia de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), es eficaz pero engorrosa: requiere el uso de una máscara conectada a una bomba de aire todas las noches. Los estudios encuentran consistentemente que aproximadamente la mitad de los pacientes abandonan el CPAP en un año debido a la incomodidad, el ruido o la carga psicológica del dispositivo.
Una simple pastilla de una vez al día podría transformar la adherencia y el acceso, particularmente en países de ingresos bajos y medios donde el equipo CPAP a menudo es inasequible. La sultiamina es un compuesto sin patente ya aprobado para la epilepsia en varios países, lo que podría acelerar las vías regulatorias y reducir los costos.
Seguridad y el camino a seguir
Los efectos secundarios en el ensayo FLOW fueron generalmente leves a moderados y consistentes con la farmacología conocida de los inhibidores de la anhidrasa carbónica: sensaciones de hormigueo (parestesia), dolores de cabeza, fatiga leve y náuseas ocasionales. No se informaron eventos adversos graves relacionados con el fármaco.
Sin embargo, los investigadores advierten que todavía se requieren ensayos de fase 3, que involucren a poblaciones de pacientes más grandes y diversas durante períodos más largos, antes de que la sultiamina pueda ser aprobada específicamente para la apnea del sueño. La compañía Apnimed, que está codesarrollando el fármaco para esta indicación, ha señalado planes para avanzar a los estudios de fase 3. Si esos ensayos confirman los hallazgos de FLOW, la sultiamina podría convertirse en el primer tratamiento farmacológico aprobado para la apnea obstructiva del sueño, un hito que ha eludido a la medicina durante décadas.